¿Feliz Navidad? y no sentirse bien

Las Fiestas de Navidad comportan una gran carga emocional. Te ayudamos a gestionarla.

Resulta imposible intentar escaparse de la Navidad. Tanto si para nosotros la Navidad es un momento de alegría, como si todo lo contrario es un periodo tenso emocionalmente. Desde hace varias semanas todo nuestro entorno parece que conspira en insistirnos en como tenemos que vivir estas fiestas: iluminaciones de las calles, decoración con motivos navideños en las tiendas, los tópicos como la lotería, las cenas de empresa, las comidas familiares y todo el bombardeo publicitario, nos recuerda que la Navidad viene y que casi estamos obligados a vivirla siguiendo unos estereotipos.

Independientemente, de la más absoluta libertad o ganas de como queramos vivir estas fiestas, desde Genialhelp sabemos que se trata de unas fechas con una gran carga emocional para la mayoría.

Al pensar en la Navidad es fácil asociarla a experiencias positivas, así como a emociones asociadas a momentos de compartir amor y alegría con los seres queridos, de fortalecer lazos, a disfrutar de nuestros allegados, a mostrarnos solidarios, etc. La Navidad nos sugiere felicidad por su naturaleza, y si algunos pueden añadir el hecho de estar unos días de vacaciones parece que no hay razón para no pasar unos días felices

Sin embargo, como suele pasar la realidad tiene infinitas versiones y no todo el mundo vive estas fiestas de la misma manera. Puede darse perfectamente el caso de que al pensar en la Navidad uno pueda pensar: en la pérdida de alguien querido que falleció durante el pasado año, en una separación o ruptura sentimental, o en una disputa entre familiares que ha deteriorado considerablemente la relación, o nos provoca una ansiedad al pensar en cómo vamos a ajustar los gastos extras a nuestra economía familiar.

La asociación de Navidad con felicidad nos puede llevar a preguntarnos   si estamos siendo o no felices, o tan felices como las imágenes de la televisión o los vecinos, y preocuparse por esta felicidad, cuando la realidad es que las emociones van y vienen, por muy variadas razones, y es humanamente imposible tener sentimientos de felicidad de manera permanente. Es más, podemos llegar a cuestiones del tipo, “por qué me siento así, si son días para estar bien”, ”si todos los demás están bien, por qué yo no”, que no hagan más que agobiarnos más.

¡Vuelve a ser tú!

Desde Genialhelp, nos gustaría compartir algunos consejos para gestionar emocionalmente lo mejor posible esta avalancha de sentimientos que pueden ser estas fiestas

Normalizar lo que te pasa:

Si, es absolutamente normal que puedas sentirte emocionalmente descolacado/a y fuera de la zona de confort que, durante el resto del año, más o menos, has intentado controlar. Parece que las fiestas navideñas han sido expresamente diseñadas por un Maquiavelo equipo de expertos para acentuar nuestras emociones y por mucho que te esfuerces no vas a poder controlar todo el bombardeo de estímulos. Acepta los pensamientos y emocionesNo hay nada malo en ellos, más allá de ser eso, pensamientos o emociones que puedan ser más o menos agradables.

Prioriza y organízate:

Céntrate en lo que consideras realmente importante o valioso para ti durante estas fiestas. No todo se puede hacer, ni estamos obligados a hacer todo, para todo el mundo, en todo momento. Prioriza y agenda acciones y momentos de calidad para aquello que deseas y quieres hacer o vivir.

 En la medida de lo posible, programa con antelación y confirma tu asistencia o la no asistencia lo antes posible a aquellos eventos, citas y encuentros que el calendario navideño te propone. Así te organizas e importante, también das la oportunidad a los otros de saber tu disponibilidad y os dais la oportunidad de plantear posibles alternativas.

Gestionar el conflicto:

 En situaciones conflictivas, por ejemplo: los comentarios de tu cuñado/a durante una cena familiar, recuerda qué es importante y te hace estar allí. Puede haber comentarios o comportamientos que te produzcan ira, más tú puedes elegir si darle las riendas de tu comportamiento a la ira, o aceptarla y dejarla ir, siguiendo en lo que consideres valioso del momento.

No se trata de vivir el conflicto con resignación, sino priorizar lo que es importante para ti y ser consciente de cuando es mejor para ti lanzarte a una batalla. Las batallas las puedes ganar o perder, pero siempre tenemos que ser consciente del momento, del precio que puede que vayamos a pagar y sus consecuencias.

Genialhelp-Psicólogos-Expertos

Seguramente, durante las Fiestas de Navidad, no es el mejor momento para iniciar la gestión de un conflicto y es mejor pausarlo, que no es lo mismo que evitarlo o esconderlo.

Desde Genialhelp nos gusta recomendar “deberes” a nuestros clientes. Simples ejercicios que puedan facilitar un cambio, por pequeño que sea, un cambio que permita tomar perspectiva de la situación y empezar a ver soluciones:

Date un respiro. Si, en la medida de lo posible, reservarte un tiempo exclusivamente para ti. Dentro de todo el calendario festivo reservarte un día o unas horas exclusivamente para ti. Durante ese tiempo exclusivo solamente vas a estar por ti. Es igual si te “pierdes” por las calles comerciales de tu ciudad o si te quedas tranquilamente escuchando música. Durante ese tiempo exclusivamente para ti, acompañante de un pequeño block de notas y apunta todo aquello que piensas y te provoca estas fiestas. Te ira muy bien, te ayudará a poner pausa y recuperar el control.

¡Vuelve a ser tú!

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